CVE-2025-27612
Vie, 21/03/2025 – 15:15
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Vie, 21/03/2025 – 15:15
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CVE-2025-24915
Vie, 21/03/2025 – 15:15
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CVE-2025-30168
Vie, 21/03/2025 – 15:15
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Corea del Norte refuerza su apuesta por los proyectos de hackeo informático dirigidos al mundo occidental. Una fuente cercana al régimen reveló a Daily NK, un periódico con sede en Seúl, la decisión del líder norcoreano Kim Jong Un de crear el «Centro de Investigación 227», una nueva unidad de trabajo que opera en el seno de la Oficina General de Reconocimiento (RGB, por sus siglas en inglés), y dedicada a la investigación y desarrollo de tecnologías y programas ofensivos de piratería informática.
Con este centro, las autoridades norcoreanas esperan reforzar la capacidad de los hackers para neutralizar los sistemas de ciberseguridad de los países occidentales y, así, aumentar los ataques destinados al robo de información y activos digitales e interrumpir las redes informáticas afectadas. De acuerdo con la fuente, la orden de Jong Un contemplaba que el Centro de Investigación 227 se estableciera en su totalidad el 9 de marzo.
«Este centro está separado de las instituciones existentes del RGB. Mientras las oficinas del RGB se localizan en el distrito Pyongyang Hyongjesan, el Centro de Investigación 227 está situado en el distrito Mangyongdae», comenta la fuente a Daily NK. Mangyongdae, que no está muy lejos de la capital, se centrará en una serie de actividades específicas: la investigación de técnicas para neutralizar las redes de seguridad, el desarrollo de tecnologías de robo basadas en IA, el hackeo de activos financieros y la creación de programas de recopilación de las redes infectadas.
Además, para que la unidad sea aún más funcional, las autoridades prevén que el centro opere las 24 horas del día, de modo que pueda procesar en tiempo real la información que llega de los piratas informáticos norcoreanos situados fuera de las fronteras del país.
La RGB ya está reclutando al personal que trabajará en el Centro de Investigación 227, con la intención de contratar a un total de 90 expertos informáticos, egresados con excelentes calificaciones. «El personal seleccionado son personas con talento que se han especializado en desarrollar programas de automatización o ciberseguridad en universidades locales, programas de doctorado o institutos de investigación», puntualizó a Daily NK la fuente cercana al régimen. La persona consultada también indicó que no se trata de ciberdelincuentes que lleven a cabo directamente misiones de ciberseguridad en el extranjero, sino de «personal de investigación interno que desarrolla programas ofensivos».
Artículo publicado originalmente en WIRED Italia. Adaptado por Alondra Flores.
CVE-2025-2587
Vie, 21/03/2025 – 12:15
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CVE-2025-2597
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https://www.incibe.es/en/incibe-cert/notices/aviso/reflected-cross-site-scripting-xss-vulnerability-itium-6050
CVE-2025-2588
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CVE-2025-2589
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El principal aeropuerto británico, Heathrow, cerró por completo el viernes 21 de marzo de 2025, debido a un devastador incendio que se declaró en una subestación eléctrica cercana, provocando un apagón total y generando una parálisis global en el transporte aéreo.
Las llamas, visibles desde lejos mientras se elevaban en el cielo londinense, destruyeron por completo el sistema eléctrico que suministraba energía al aeropuerto, hasta el punto de que incluso el generador de reserva quedó inutilizado, según confirmó el Secretario de Energía, Ed Miliband, al ser entrevistado por la BBC. La causa de la catástrofe sigue siendo desconocida, según la Brigada de Bomberos de Londres, que movilizó a unos 70 bomberos para sofocar las llamas. Los analistas de la aviación ya están calculando las consecuencias financieras de esta perturbación. Según estimaciones de CNN, las pérdidas podrían rondar entre 200 y 250 millones de libras (entre 258 y 323 millones de dólares aproximadamente), teniendo en cuenta los costos directos para las compañías aéreas entre cancelaciones, desvíos y asistencia a los pasajeros. British Airways, que opera casi la mitad de los vuelos en Heathrow, será la compañía más afectada en términos absolutos.
Las consecuencias del apagón en el principal aeropuerto londinense de Heathrow se extienden mucho más allá de las fronteras del Reino Unido, ya que la instalación es el cuarto aeropuerto más transitado del mundo, con 83.9 millones de pasajeros en 2023. Las autoridades aeroportuarias han indicado que el aeropuerto permanecerá cerrado al menos hasta la medianoche de hoy, aunque «se esperan interrupciones significativas en los próximos días». Se ha advertido a los pasajeros que no viajen al aeropuerto, mientras las compañías aéreas buscan desesperadamente soluciones alternativas para los viajeros. Las autoridades han evacuado a unas 150 personas de los alrededores y 29 han sido puestas a salvo en inmuebles cercanos, con un cordón de seguridad de 200 metros establecido en torno a la zona del accidente.
Según datos de la compañía especializada Cirium, las aerolíneas habían programado 1,334 vuelos y unas 291,000 plazas entre llegadas y salidas para el viernes. Con un índice de ocupación medio, se calcula que al menos 256 mil personas vieron cancelados sus vuelos o, como ocurrió de madrugada, desviados a otros aeropuertos.
El momento del apagón fue especialmente crítico, ya que afectó al aeropuerto un viernes, notoriamente el día de mayor tráfico aéreo semanal. Además, el apagón comenzó poco antes de las 2 de la madrugada, hora local, justo durante el período de máxima actividad matinal de los vuelos intercontinentales procedentes de Asia y América. Según el sitio de seguimiento de vuelos FlightRadar24, al menos 36 aviones dieron media vuelta o fueron desviados a otros aeropuertos, entre ellos el vuelo AA20 de American Airlines procedente de Dallas que aterrizó en Bangor, en la frontera canadiense. El problema logístico tiene dimensiones mucho más amplias: los aeropuertos británicos alternativos no tienen capacidad para absorber el tráfico desviado. Gatwick, el segundo mayor aeropuerto de Londres, ya saturado en sus operaciones diarias normales, no tiene infraestructura suficiente para acoger con seguridad los grandes aviones intercontinentales que normalmente aterrizarían en Heathrow. Estos aviones de gran capacidad, como los Airbus A350 o los Boeing 777, requieren pistas más largas e instalaciones especializadas para el desembarco de pasajeros. El NOTAM (boletín oficial de aviación enviado a los pilotos) aconseja desviarse a aeropuertos continentales como Bruselas, Colonia/Bonn, Düsseldorf, Amsterdam y París-Charles de Gaulle.
Artículo originalmente publicado en WIRED Italia. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.