El misterio de los localizadores explosivos de Hezbollah
Gold Apollo, distribuidor y creador de los localizadores no respondió a la solicitud de comentarios de WIRED.
Un problema con la cadena de suministro
Williams señala que en una operación de este tipo probablemente participarían operativos tanto en el lado de la distribución de tecnología como en el de las adquisiciones de Hezbollah. “Comprometes la cadena de suministro, pero no quieres miles de localizadores explosivos corriendo por el Líbano. El topo los lleva exactamente a la gente adecuada”, puntualiza.
Algunos informes del martes indican que Hezbollah amplió recientemente el uso de beepers en un intento de asegurar las comunicaciones después de que otros canales hubieran sido infiltrados por la inteligencia israelí. Associated Press ratificó que un «funcionario anónimo de Hezbollah» comentó que el grupo había adoptado recientemente una «nueva marca» de localizadores que «primero se calentaban y luego explotaban».
«Es improbable que se tratara de un hackeo, para causar tal efecto debería haber material explosivo dentro de los localizadores», desmiente Lukasz Olejnik, consultor independiente e investigador principal visitante en el Departamento de Estudios de Guerra del King’s College de Londres. «Los informes mencionan la entrega de nuevos buscapersonas recientemente, por lo que tal vez la entrega se vio comprometida».
Por su parte, Michael Horowitz, jefe de inteligencia de la empresa de gestión de riesgos para Oriente Próximo y el Norte de África Le Beck International, opina que si el atentado se basa en la cadena de suministro, podría haber llevado años prepararlo e implicar infiltrarse en un proveedor y colocar explosivos dentro de los nuevos beepers.
«Se trata de una brecha de seguridad importante, sobre todo si estamos hablando de una carga que se colocó dentro de los dispositivos que, en mi opinión, es el escenario más factible. Esto significaría que Israel ha logrado infiltrarse en los proveedores de Hezbollah hasta el punto de entregar no cientos, si no miles de dispositivos utilizados para la comunicación segura», teoriza Horowitz.
Una premonición peligrosa
El incidente se produce en medio de una escalada de los combates entre Israel y Hezbollah en los últimos meses, que hace temer una guerra a gran escala. En las horas previas a las explosiones del martes, Israel anunció que sus objetivos de guerra incluirían permitir el regreso al norte de Israel de 60,000 personas evacuadas tras los ataques de Hezbollah, y que no descartaba una acción militar.
Horowitz prevé que el incidente podría ser el «preludio de una ofensiva más amplia» y posiblemente destinada a interrumpir las redes de comunicaciones de Hezbollah, pues la sustitución de un gran número de localizadores llevará algún tiempo. Alternativamente, comenta Horowitz, el ataque también podría haber sido llevado a cabo para mostrar la «escala de la penetración de inteligencia de Israel».
“Se trata de una operación de alto valor que no se utilizaría solo para causar heridos». Incluso si las explosiones no fueron causadas por un ataque ciberfísico que indujo la explosión de las baterías de los localizadores, sigue siendo posible que los explosivos colocados en ellos fueran detonados utilizando un comando remoto. En algunas imágenes se ve a los usuarios comprobando sus beepers justo cuando se producen las explosiones, aunque podría tratarse de una mera coincidencia.
La operación podría tener un impacto psicológico en Hezbollah, dado que las bombas podrían haber estado escondidas sin ser detectadas en un dispositivo tan sencillo. Y aunque los ataques del martes fueron notablemente agresivos, no sería la primera vez que la inteligencia israelí habría colocado explosivos en aparatos electrónicos.
Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.


