Elon Musk es un riesgo para la seguridad nacional

El FBI declinó la petición de WIRED de comentar el post de Musk. X tampoco respondió a nuestra solicitud de comentarios. Tanto Biden como Harris han emitido declaraciones condenando el aparente atentado contra la vida de Trump y la violencia política en general. En una declaración a ABC News, la Casa Blanca condenó el post de Musk. «La violencia solo debe ser condenada, nunca alentada o bromeada. Esta retórica es irresponsable».


Donald Trump Elon Musk
Trump promete poner a Elon Musk al frente de una ‘comisión de eficiencia gubernamental’ si gana las elecciones

Elon Musk ha llevado a cabo intensas campañas de cabildeo para reducir las regulaciones gubernamentales impuestas al sector empresarial. Su participación en la comisión propuesta por Trump causa preocupación.


Una relación plagada de tensiones

Donde las cosas se ponen más delicadas para Musk es en su papel como contratista principal del Departamento de Defensa de EE UU y la NASA. Según Reuters, SpaceX firmó un contrato de 1,800 millones de dólares en 2021 con la Oficina Nacional de Reconocimiento, que supervisa los satélites espía estadounidenses. La Fuerza Espacial estadounidense también firmó un contrato de 70 millones de dólares a finales del año pasado con SpaceX para desarrollar capacidades de satélites de órbita terrestre baja de grado militar. Starlink, la rama comercial de internet por satélite de SpaceX, proporciona conectividad a la Marina estadounidense.

La NASA, por su parte, ha subcontratado cada vez más sus proyectos de vuelos espaciales a SpaceX, incluidos contratos multimillonarios para múltiples viajes a la Luna y un contrato de 843 millones de dólares para construir el vehículo que pondrá fuera de servicio la Estación Espacial Internacional.

La fuerte dependencia del gobierno estadounidense de empresas controladas por Musk ha despertado repetidamente las alertas de los expertos en seguridad nacional. La preocupación en el Pentágono se puso de manifiesto el pasado septiembre, después de que Musk denegara la petición de Ucrania de habilitar Starlink en Crimea, territorio en disputa fronterizo con Rusia, para poder lanzar un ataque contra las tropas rusas. Starlink no estaba bajo contrato militar cuando denegó la petición. En respuesta a un reportaje anterior de WIRED, Musk declaró que «Starlink tenía prohibido encender haces de satélites en Crimea en ese momento, ¡porque hacerlo violaría las sanciones de EE UU contra Rusia!». Ni el Departamento de Defensa ni la NASA han hecho comentarios al respecto.

Incluso la adquisición de X por parte de Musk en octubre de 2022 preocupó a algunos expertos por los riesgos para la seguridad nacional que podría suponer para Estados Unidos, dada su relación comercial y sus comunicaciones con el gobierno chino; su supuesto acercamiento al presidente ruso Vladimir Putin, que Musk ha negado, y la continuada inversión de Arabia Saudí en Twitter tras la compra del empresario. Otros plantearon la preocupación de que China pudiera tener influencia sobre Musk, debido a sus conexiones con Pekín relacionadas con Tesla, su empresa de autos eléctricos que tiene una fábrica en Shanghái. Y todo eso fue antes de que Musk, ciudadano de Sudáfrica, Canadá y Estados Unidos, desactivara las cuentas de teóricos de la conspiración y nacionalistas blancos, y comenzara a impulsar su propia narrativa política de derecha. Inmediatamente después del primer intento de asesinato de Trump a mediados de julio, Musk lo apoyó y supuestamente prometió 45 millones de dólares al mes para apoyar un Comité de Acción Política pro-Trump, una promesa de financiamiento que negó haber hecho.


Una cadena de luces de Starlink en el cielo nocturno
La fuerza naval de Estados Unidos lo apuesta todo por Starlink

La Marina de EE UU está probando la constelación de satélites propiedad de Elon Musk para proporcionar acceso a internet de alta velocidad a los marineros en alta mar. Pero la estrategia va más allá de la simple conexión Wi-Fi.


Musk goza de una posición de poder

El mensaje que Musk complica aún más las cosas. Al parecer, el CEO tiene autorización de seguridad debido a que sus empresas trabajan en proyectos clasificados del Gobierno estadounidense. Aunque hay muchas normas sobre quién obtiene la autorización de seguridad, como abstenerse de consumir cannabis, la designación se concede y se mantiene en función del riesgo y la recompensa para el gobierno estadounidense. Dado que Musk es quizás el hombre más rico del mundo y el director ejecutivo más famoso, puede ser difícil retirarle la autorización de seguridad, independientemente de sus frívolas conversaciones sobre asesinatos políticos.

«Aquí es donde el estatus de Musk podría tener un mayor efecto. Sería difícil para los directivos revocar la autorización de seguridad de alguien en una posición de poder, mientras que se podría esperar que tomaran medidas rápidas contra un empleado normal que tuviera una conducta similar», refiere German, del Centro Brennan.

Jose Alexis Correa Valencia

Consultor de sistemas informáticos avanzados con más de 25 años de experiencia en el sector privado. Su carrera se ha enfocado en el análisis y diseño de sistemas, la instalación y configuración de hardware y software, así como en la administración de redes para diversas empresas. Además, ha tenido el privilegio de ser capacitador en temáticas avanzadas, especializándose en el manejo de datos en línea, la seguridad de transacciones y los multimedios.

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